“El haijin, antes que aprender literatura, debe aprender a sentir, debe afinar sus sentidos como si fueran instrumentos musicales, ya que serán ellos los que percibirán e interpretarán la sinfonía sagrada de la Naturaleza” Vicente Haya



Arroba

La gota de agua
rueda por el cristal
sin saber dónde


aunque es inútil
vuelve la vista atrás
ante la tumba


ciruela negra
¿por qué se pone roja
cuando está verde?


pisé una araña
de su cuerpo escaparon
mil arañitas


en el desván
el ratón del portátil
y el gato hidráulico


en el cuartel
bajo el claro de luna
suena un clarín